Escribe: Javier Lozano
En Maravatío, como en muchas partes del territorio de Michoacán, gobernó un partido distinto. Como sabemos, Morena, que tiene un periodo corto de haberse constituido, se consagró como un partido o, de plano, en calidad de un movimiento social que alberga las causas del pueblo, especialmente aquellos que más requieren atención. Esto ha llevado a que la gente, ante el cúmulo de oportunidades que se han puesto en marcha, volteen a ver una alternativa que, dicho sea de paso, está cumpliendo las promesas de campaña. A nivel nacional, por ejemplo, vemos la muestra más clara de los alcances que tiene un proyecto de nación. Eso, por una parte, ha permitido que la ciudadanía, a través de políticas públicas, mejore su calidad de vida. Más de 13 millones de mexicanos, gracias a los programas de asistencia, salieron de la pobreza, de acuerdo con los datos que publicó el INEGI.
Eso ha provocado, en efecto, que la sociedad confíe ciegamente en el proyecto de nación que encabeza la presidenta constitucional, Claudia Sheinbaum. Como parte de ese compromiso, claro está, los gobernadores y presidentes municipales, del lado del lopezobradorismo, cargan con esa consigna. Los mismos habitantes del Maravatío, que expresan su opinión a través de muchos mecanismos de comunicación, han calificado el trabajo de Mario Pérez como eficaz.
Cuando miramos el trabajo, pero sobre todo las acciones que se han concretado en uno de los distritos más importantes como Maravatío, de verdad, nos llena de orgullo que los compromisos se cumplan al pie de la letra. En su primer informe, a propósito de ello, el mismo alcalde detalló los pormenores. Tuvo el espacio adecuado, ante una numerosa lista de invitados de primer nivel. Sin ir más lejos, es una coyuntura perfecta para realizar un balance del post de la rendición de cuentas. Hace precisamente un año, para ser exactos, el edil arrancó un desafío enorme, pues además de llevar consigo la tarea del proyecto de la 4T había que dar un giro total al paradigma. En el contexto, ya hablando específicamente de las políticas que aterrizaron, podemos aludir a la obra e infraestructura, pero también fortalecimiento a temas de salud, educación, cultura y deporte.
Lo que más ha sobresalido, quizá por su importancia, son las acciones que se han podido concluir en este primer tramo. Hablamos de rehabilitación de caminos, fortalecimiento a la red carretera que comunica a las salidas y entradas del municipio. De igual manera, el sistema de agua potable y luz eléctrica, el mismo Mario lo declaró, se ha ido extendiendo con base en las necesidades de la gente. Más localidades, de hecho, cuentan con estos servicios indispensables. En el propio informe, detallado, Pérez abordó el presupuesto etiquetado para esos rubros. Es, sin ir más lejos, una inversión histórica que habla por sí sola. Por eso las formas en las que se actúa importan mucho. El edil, desde el comienzo, supo como manejar la enorme presión que este tipo de labores representa. No es sencillo cargar en el hombro el poder suministrar todas las herramientas para eficientar ese quehacer. Mario lo hace, y vaya que muy bien.
Una de las principales virtudes de él, sin duda, es la relación que ha construido con actores de primer nivel. Seguido lo vemos en la capital del estado. Y, por si eso fuera poco, lleva gestiones constantes en la Ciudad de México. Mantener ese flujo de interlocución, a la postre, le ha permitido que las partidas presupuestales extraordinarias, destinadas a rubros específicos, lleguen a muchas áreas de oportunidad. Desde ese punto de vista, podemos mencionar que es, sin exagerar, una función integral, minuciosa y plenamente organizada. Los buenos resultados no son producto de la casualidad, sino del esfuerzo que cada funcionario le imprime, especialmente si se trata de un mandato popular. Recordemos que el edil, por la magnitud de la victoria, tiene amplio margen de maniobra. Eso, a grandes rasgos, le ha permitido no solamente trabajar en coordinación, sino con una enorme legitimidad.
Mario Pérez, sin duda, le ha sacado el mayor provecho posible a su capacidad. El municipio de Maravatío, de verdad, tiene un rostro nuevo. Es, sobra decirlo, el del proyecto de la cuarta transformación.









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