Por Javier Lozano
A unas semanas de que el presidente municipal de Maravatío haya rendido su informe de actividades de este primer año de trabajo, podemos decir que, como tal, comenzó un nuevo tramo. Desde luego que nada borrará los avances sustanciales. Esos, como tal, se quedarán en el recuerdo histórico de la población, sobre todo si impactaron mucho. Dentro de este proceso, decimos, que todo lo que se concretó sentó un precedente significativo porque ayudó a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. Tomando en cuenta que son aspectos que se valoraron, vemos que el progreso seguirá. Todo es apremiante para el edil, hasta el más mínimo detalle. Fue él, incluso, quien determinó terminar las obras inconclusas que heredó. Buscó al personal capacitado para atender obra e infraestructura.
En ese campo, de plano, Mario Pérez ha superado cualquier expectativa. Se ha fortalecido la red carretera y la rehabilitación de caminos que comunican a las principales localidades. Está al tanto de todos los pormenores que envuelven cada tramo que se construye. Él mismo, de hecho, se encarga de supervisar los quehaceres, haciendo un trabajo de inspección. Por eso y por muchas cosas, el alcalde ha sabido ganarse el cariño de la ciudadanía, sobre todo porque no ha dejado de atender las demandas que aquejan a la gente. Con ellos, dicho sea de paso, ha confeccionado un trabajo colaborativo. La participación, como nunca antes, se ha visto reflejada en elementos como los que mencionamos, sin olvidar otros que, por lo apremiante, salen a relucir.
La primera tarea, después de recomponer los pendientes, fue trazar un esquema que cubriera las prioridades de la población. Entre ellas, queda claro, fue mejorar los sistemas de alumbrado y agua potable. Hubo quienes creyeron que eso, por la magnitud, sería insuficiente. El punto es que, por mucho, cuando la voluntad sale a flote todo es posible, mucho más ahora que hay una encomienda de proceso de transformación. La muestra de todo ello, detallada en el primer informe de actividades, fueron progresos numerosos. No hay nada mejor que gobernar con enorme legitimidad en cualquier trinchera que desempeñen su función. Un claro ejemplo de que se puede trabajar bajo esa consigna, es la labor que, hasta este momento, pone en práctica Mario.
Desde luego que Maravatío, como cualquier otro municipio o entidad, atraviesa por retos y desafíos que hay que atender con responsabilidad. Sería un error y una irresponsabilidad decir que todo marcha a la perfección. Se trabaja, pero la administración siempre jala tareas que hay que operar. Si pudiéramos describir algunas, desde luego, ayudamos al rubro de la educación, salud y desarrollo. Eso, aunque va caminando positivamente, necesita de un quehacer de gestión con las autoridades estatales y federales. El edil, que entiende a la perfección esas tareas o el rol que juega, sabe perfectamente que las reuniones constantes en la capital serán fructíferas. Así podemos apreciar, de igual forma, las solicitudes ante el legislativo federal, y autoridades de primer nivel. Va quedando claro que eso, en lo consecuente, es lo que ha traído partidas presupuestales extraordinarias.
Siempre existe la necesidad, ha quedado claro, que los presidentes municipales salgan y gestionen. Mario Pérez, sin duda, es uno de esos ediles que, por naturaleza, son activos. Con su estilo propio, en efecto, ha diseñado un proyecto integral e incluyente para Maravatío. Dicen, inclusive, que lo mejor está por darse. No son producto de la casualidad todos los avances en este cierre del primer año. Se batalló, pero la misión se cumplió. El objetivo final, en este periodo de tres años, desde luego que radica en sentar un precedente histórico; es decir, hacer la diferencia que, a lo largo de muchos años, quede en la memoria de la gente. Esa misma ciudadanía, que sabe reconocer el esfuerzo, apoya en su inmensa mayoría los trabajos del edil. Fue él, inclusive, el primer presidente municipal que sí ha sabido velar por los intereses de todos los sectores sociales.
El gran cambio se da, desde luego, cuando abres las puertas del ayuntamiento para incentivar la participación social y nutrir las políticas públicas. Mario Pérez, sin lugar a dudas, ha cargado a la perfección con el proyecto de la cuarta transformación. Y no solo eso, sino que también lo ha puesto muy en alto con los niveles de aprobación, fruto de su quehacer constante. Todos los días somos testigos de ello y, por esa simple razón, hemos dado acompañamiento puntual.









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