Por Javier Lozano
Hemos rebasado el primer año de trabajo en los ayuntamientos de Michoacán. A estas alturas, de hecho, se tendría que estar haciendo un balance completo de las acciones que se han realizado a través de la agenda de prioridades que, con ese fin, son parte de las políticas públicas del proyecto de la cuarta transformación. Muchas administraciones, en efecto, recurren a la gestión con los distintos órdenes de gobierno para robustecer el andamiaje de ideas que puedan servir para mejorar la calidad de vida de la población. Previendo cualquier escenario, lo vemos, el alcalde de Maravatío es uno de esos activos que sabe organizarse y tiene la voluntad. Eso nos ha demostrado que su gestión, de avanzada, sigue abriendo la brecha para optimizar más los servicios hasta llegar a la meta que se trazaron al arranque.
El primer objetivo, dicho sea de paso, fue resistir el impacto para comenzar los trabajos al inicio de la administración con un presupuesto mermado. De hecho, hubo que cubrir todos los adeudos que se heredaron a proveedores y, de paso, planear paralelamente una gestión que se aseguró en tiempos de campaña. En muchas ocasiones, por las condiciones, hubo la necesidad de ajustar el gasto corriente y, a su vez, implementar un esquema de austeridad. No hace falta decir que eso, a la perfección, sirvió de mucha ayuda porque, además de ello, Mario Pérez siempre prometió responsabilidad en el manejo del presupuesto o las partidas que son etiquetadas para cada municipio. Eso, en particular, ha marcado un nuevo precedente porque, como nunca antes, la transparencia ya no es ajena a la ciudadanía, sino a un ejercicio donde se rinden cuentas a detalle.
Por eso los proyectos, detallados y bien planeados, son llevados a la práctica con gran efectividad. A un año de arrancar los trabajos, podemos decirlo así, Mario Pérez, de una cantidad importante de presidentes municipales, es de los que más ha destacado por su labor. De modo más claro para esa perspectiva, basta ver el cúmulo de obras que se han concretado en los últimos meses. Desde que se aspira a transformar la vida de los habitantes de esta región, desde luego, comenzó a sentirse un cambio verdadero que hemos podido, en los pormenores, poder cuantificar en número de acciones. El fin, siempre queda sobreentendido, fue trabajar arduamente para cambiar, en la medida de las posibilidades, la labor al dar respuesta y soluciones a las propuestas.
La plena convicción, digamos de esa forma, es el hilo conductor para encontrar la brújula y dar solución a los problemas. Mario Pérez, de hecho, es un personaje joven en la política. Pese a ello, tiene pleno conocimiento de las causas que aquejan. Por eso, en acciones conjuntas, trabaja a la par de las autoridades estatales y federales para gestionar recursos extraordinarios. Para eso se requiere, dicho sea de paso, conocer hasta el más mínimo detalle. En efecto, el ayuntamiento de Maravatío se ha mantenido activo desde el primer día que arrancó esta misión de transformar a la región. Se consiguió armar un equipo multidisciplinario que, con orgullo, ondeó la bandera de la 4T.
El punto es que Maravatío, así se lo dice la población, ha dado un giro preponderante a favor. Luce otras perspectivas. Los sistemas de suministros de agua y electricidad han tenido una atención puntual, especialmente a todas aquellas comunidades alejadas. Precisamente allí, no queda duda de ello, Mario Pérez ha conseguido la hazaña de darle otro rostro diferente, en especial para encontrar áreas de oportunidad que sigan rindiendo frutos, sobre todo ahora que sobran los motivos para seguir adelante, pues el principal motor, de la esencia de la 4T, es la gente. Dado lo sustancial, el ayuntamiento responde con políticas de estado concretas y duraderas. Estamos al tanto de ellas, pues Mario, que elaboró un informe de rendición de cuentas, esbozó los pormenores.









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