Escribe: Javier Lozano
Aunque persiste una lucha álgida en la carrera por la coordinación de la defensa del voto, el Partido del Trabajo le ha dado ese impulso a Raúl Morón para afianzarlo en la cima de las preferencias. Ahora, con las encuestas actualizadas, del mes de julio, podemos ver el margen que ha ido acumulando el senador de la República con licencia. Pero, más allá de eso, el legislador es quien está generando mayores expectativas entre los diferentes sectores de la ciudadanía. De hecho, podemos decir que se constituyó un bloque que, antes de entrar a una dinámica participativa, ha puesto a prueba la capacidad y el poder de convocatoria, mayormente ahora que Morón, además de los simpatizantes de Morena, sumó a la estructura del PT. Dada la diferencia con otros aspirantes, se antoja muy difícil que alguien pueda superar el tramo que ha ido atesorando a favor.
Podemos decir que muy pocos aspirantes, a nivel federal, tienen el privilegio de contar en sus manos con una columna vertebral de esa magnitud. El caso de Raúl Morón, previo a que se concrete la encuesta definitiva, ensancha y amplía la posibilidad de triunfo. No hablamos solo de votos y voluntades, sino de capacidad para resolver satisfactoriamente un mecanismo de definición. Desde luego que habrá que esperar al desenlace; sin embargo, tenemos elementos para decir que la competencia se inclina a favor de la causa de Morón. Los registros, como en la antesala del 2024, están siendo un recurso para procesar la realidad inminente que vivimos a diario. Este escenario favorable, del espectro político actual, es muy fácil traducirlo al cobijo que recibe Raúl.
Buena parte de esa estructura territorial que ha ido acumulando Morón, evidentemente, se alimenta del poder político del Partido del Trabajo. Lo que vimos en Puruarán, del municipio de Turicato, fue realmente impresionante. Las propias imágenes que algunos medios captaron, en definitiva, sirven de ejemplo para ver la capacidad de movilizar a la ciudadanía. Se agrupó una cantidad sustancial de militantes y simpatizantes del Partido del Trabajo. Si leemos esa realidad insuperable que reina a favor de Raúl Morón, nos damos cuenta de que es el único perfil al que percibimos lúcido para imponerse a la encuesta final. Esa adhesión, ante todo, fue potencialmente calculadora porque Raúl, de toda la lista de aspirantes, es quien más representa la visión progresista del PT.
Y precisamente ahora, que la posibilidad para Raúl Morón aumentó con el respaldo que recibió del Partido del Trabajo, por supuesto que es un buen momento para ir encauzando la unidad al interior de Morena. Detrás de este proceso, por ejemplo, hay un enorme desgaste que ha provocado una lucha sin cuarteles. Quienes aspiran a la coordinación saben a lo que me refiero con esta batalla álgida que, con margen de maniobra, librará el senador de la República con licencia. De hecho, no hay ni siquiera alguien que le pise los talones ahora que se actualizaron las encuestas de julio. Esto puede entenderse, ya lo dijimos, con el alcance que se suministra de las bases del petismo.
Viendo esa perspectiva, tan real es la posibilidad de ser el coordinador para Raúl Morón. Lo de Puruarán, por ejemplo, nos abre paso para distinguir quién de los aspirantes tiene mayor afluencia en las distintas asambleas de información que se llevan a cabo en Michoacán. Hablamos de una multitud que ha comenzado a dibujar lo que será el proceso de transición. La reconfiguración de fuerzas, producto de la suma del PT, aparece como un elemento fundamental para romper con el cerco de la competencia interna, mayormente para garantizar un triunfo cantado de quien carga con la responsabilidad de representar a amplios sectores del partido guinda, pero también del propio PT, que muestra ante los ojos de todos que es la diferencia para inclinar la balanza.
Y con esta unidad reinante, desde luego, logramos destacar el papel preponderante de uno de los líderes más visibles del Partido del Trabajo. Nos referimos al coordinador de la fracción parlamentaria del PT en San Lázaro, Reginaldo Sandoval. Sin ir más lejos, puso en las manos de Raúl Morón una estructura nutrida que no solo tiene impulso, sino presencia. Al referirnos a la cobertura que ensanchó esta adhesión, por lo tanto, podemos decir que lo que se percibe es un síntoma de lo que se revelará muy pronto. Lo que quiero decir es que, por segunda vez consecutiva, Morón se impondrá a todos y todas para convertirse en el próximo abanderado de la coalición Seguimos Haciendo Historia en Michoacán.








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