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25 abril, 2024
PRESENCIA DE MICHOACÁN

López Obrador frenó la maquinación; reaccionó inmediatamente

 

° AMLO dijo que en Palacio Nacional las puertas están abiertas para Ricardo Monreal

Por Javier Lozano

A partir de los trabajos que se efectuaron en la plenaria de Morena el fin de semana pasado existe una lectura amplia, pero también, parece haber una conclusión que puso al descubierto la mano del presidente López Obrador en voz de su interlocutor, Adán Augusto López, secretario de Gobierno.

Esta sinopsis se ha convertido en un aspecto descifrable; todo comenzó con la intentona de tres senadores que, como fachada, trataron de hacer creer al presidente su lealtad incondicional, eso sí, sin su consentimiento para operar una maniobra y remover, como era su plan, al coordinador de los legisladores de Morena en la Cámara Alta.

Aun así no lograron su objetivo y tal parece que resultó evidente la mano del presidente en la plenaria. Con ello, el titular de Bucareli llamó a cerrar filas y mantener la unidad; para muchos incluyendo al redactor de está columna fue, sin lugar a dudas, una misiva de López Obrador para refrendar el respaldo al coordinador de Morena en el Senado que, eficazmente, le ha sacado todas las propuestas constitucionales del jefe del ejecutivo federal.

Por eso, no pudo faltar el efecto del presidente al escuchar los argumentos del secretario de Gobierno. Con esa premisa, mandó una señal a los senadores que buscaron asentar un golpe cuando aprovecharon la ocasión.

Así pues, hay una lógica que sostiene el título de la columna. Su reacción fue inmediata. Antes de que fuera muy tarde el presidente evitó una fragmentación; anticipó la debacle que ocasionarían tres legisladores al promover la ruptura. La gresca pudo ser mayúscula; sobre todo porque está en puerta el inicio de la discusión de uno de los rubros más trascendentales de la agenda de López Obrador.

Esto es, sin lugar a dudas, el esquema de Reforma Eléctrica. A bordo de esa gran reestructuración van los buenos oficios del líder de la fracción de Morena. Fue así que el propio Andrés Manuel frenó el golpe o, más bien, el contubernio que quiso canalizar un grupo minoritario de Senadores, todos ellos, afines al proyecto presidencial de Claudia Sheinbaum.

Con ello, no podemos hacer a un lado los beneficios o las condiciones de viabilidad que hubiesen ocasionado para inclinar la balanza a otra causa presidencial al operar un hecho de esa naturaleza. Se trataba de una maquinación para intentar generar una percepción negativa al líder de Morena en el Senado. La situación es que, ni con la manipulación, lograron persuadir al presidente.

Él, seguramente, jamás se enteró de ese plan. No creemos que él, desde Palacio Nacional, hubiese estado de acuerdo en ser su propio verdugo. Para aprobar los cambios constitucionales se requiere los votos de la oposición.

El único que ha garantizado esa conducción es el presidente de la Junta de Coordinación Política y líder de la fracción de Morena. Esa firmeza, incluso, se ha promovido con gran nivel para encontrar un punto de acuerdo y solución para sacar avante el proyecto.

Lo que pasó más bien fue, sin lugar a dudas, una determinación unilateral de un grupo de legisladores que, jalados por el efecto del canto de las sirenas, quisieron irse por la libre. Eso hubiese provocado una fractura difícil de cicatrizar; una división, en este momento, sería un golpe durísimo para el presidente López Obrador.

No hay duda que el presidente nunca se enteró, sin embargo, recompuso a tiempo con un emisario que ha mostrado capacidad de interlocución. Hablo de Adán Augusto que, en la plenaria, elogió los buenos oficios de Ricardo Monreal al que, por cierto, hace un par de días hizo referencia el propio mandatario en la conferencia mañanera.

No hay rompimiento con el zacatecano ni mucho menos distanciamiento. Él, como muchos, es parte fundamental del engranaje de la Cuarta Transformación. De hecho, López Obrador lo reconoció a través de la respuesta a pregunta expresa de los reporteros de la prensa. Dijo que, en Palacio Nacional, las puertas están abiertas para Ricardo Monreal.

Con ello rompe la suposición. Lo que ha pasado es, sin lugar a dudas, un intento de hacer creer al presidente una mala percepción del zacatecano, no obstante, el mandatario es más hábil e inteligente y, difícilmente, pueden persuadirlo. Prueba de ello: no se dejó llevar por la especulación y actuó rápidamente ante la hecatombe que iban a producir tres senadores de Morena que, con intrigas palaciegas, intentaron meter zancadilla y fracasaron. Andrés Manuel López Obrador dio el espaldarazo al coordinador de los Senadores en la Cámara Alta en la máxima tribuna

 

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