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25 junio, 2024
PRESENCIA DE MICHOACÁN

La culpa es de las encuestas que no funcionan en Morena; elección primaria, una alternativa

 

° No ha dado resultados la mala determinación del método de selección a puestos en Morena.

Por Javier Lozano

Hace apenas unos días abordé en este espacio de opinión una lectura que podría ser, para muchos, una radiografía útil del pulso de la sociedad. Sin embargo, la encuesta del periódico El Financiero nos hizo reflexionar y vale la pena realizar un análisis porque hay ponderaciones que, evidentemente, llaman poderosamente la atención ya que comenzó a diluirse la proyección que anticipa un arrastre dominante de Morena en las elecciones de junio donde se renovarán seis entidades.

Esto atrae los reflectores porque, la encuesta de Alejandro Moreno y El Financiero, es una de las más acertadas y oportunas en las metodologías y evaluaciones que realiza.

Ahora, sería muy interesante conocer la reacción, pero también la cadena de incógnitas: ¿Qué pasó realmente?, ¿y las 5 de 6?, ¿qué hay con Mario Delgado?

Esto realmente es alarmante para Morena. Si bien pudo superar las elecciones intermedias del 2021 la situación tal parece que se agudiza; hasta ahora, hay incertidumbre y posturas distintas que no terminan de cuajar del todo la unidad, al menos eso logra manifestarse luego de los números que mostró ayer el mencionado diario.

A mi juicio, esto no es más que el resultado de una mala determinación del método de selección a puestos en Morena. Quizá Mario Delgado pensó que, con el puro arrastre del presidente, sería necesario; ya vimos que no: el movimiento lopezobradorista también tiene que consolidarse como partido político desde sus reglas de participación, hasta la organización de sus cuadros y estructuras.

La encuesta de ese diario habla de un boquete que provocó la toma de decisiones en Morena luego de que, en esa coyuntura, los ánimos se exacerbaron con muchos participantes que impugnaron; otros decidieron participar por otra vía, y un numeroso porcentaje quedó en la orfandad, al menos así calificamos los hechos.

Esto es una consecuencia que provocó la encuesta; los daños colaterales están ocasionado grietas y heridas que, si no las cicatrizan rápido, el costo político puede llegar a ser mayúsculo. Cómo lo dije en mi columna de ayer martes: una propuesta viable es, hoy por hoy, una elección primaria que, además de ser un ejercicio innovador, será una acertada decisión porque rompería de tajo la zozobra que sigue siendo un asunto que predomina negativamente.

Entonces, suplir la encuesta por una elección primaria es, urgentemente, una necesidad que apremia en Morena. A pesar de que nada está escrito hasta el día de la votación, dicho sondeo prende las alarmas para que Morena pueda ganar cinco de seis entidades.

Así pues, Morena tiene que tener en mente discutir y analizar la posibilidad de utilizar la elección primaria como regla para definir candidatos no sólo porque sepultará una metodología que ha venido arrastrando desdén, división y una interrogante que afectó, en su momento, a muchos perfiles que dominaban las encuestas con pleno reconocimiento del INE.

En cambio, si Morena abre el compás a la democratización lograría, seguramente, una solidez y, en un futuro, no depender en demasía del efecto que jala el presidente López Obrador. Por esa razón, las elecciones primarias darían mayor pluralidad e inercia entre los cuadros al interior del partido. Sería, en términos políticos, una panacea a fin de recomponer una metodología que ha llegado a ser catalogada como sesgada.

Prueba de ello es la encuesta del mencionado medio. Es decir, el partido está padeciendo el impacto de un mal ejercicio que, en el papel, ha sido un mecanismo de sometimiento y chantaje para negociar espacios.

Fue una verdadera vacilada haber permitido el registro de casi 50 aspirantes a la gubernatura de Hidalgo. Más allá de que exista pluralidad puede ser motivo para forzar a negociar espacios a pesar del poco poder de convocatoria a su favor.

En general, depende de Morena recomponer el camino; tiene en sus manos la posibilidad de reformar los estatutos a través de sus órganos internos antes de que se debilite más la intención del voto y revivan a una oposición que vuelve a respirar por una decisión equivocada de los dirigentes de Morena.

La clave está en la elección primaria; no hay más opciones ni mucho menos margen de tiempo para Morena.

 

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